La compraventa de un bien inmueble es una de las operaciones jurídicas más importantes en la vida de una persona. Para que el proceso sea exitoso y evitar contratiempos de último momento, es fundamental reunir con antelación todos los documentos requeridos.
Documentos de las partes
Tanto el comprador como el vendedor deben presentar su cédula de ciudadanía vigente en original. Si alguna de las partes es una persona jurídica (sociedad, empresa), se requerirá el certificado de existencia y representación legal expedido por la Cámara de Comercio, con no más de 30 días de antigüedad.
Documentos del inmueble
El documento más importante es el certificado de tradición y libertad del inmueble, expedido por la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos. Este certificado debe tener una antigüedad máxima de 30 días y refleja el historial de propietarios y los gravámenes que pesan sobre el bien.
Adicionalmente, se requiere el paz y salvo de impuesto predial y el paz y salvo de valorización expedidos por la entidad correspondiente.
Documentos adicionales según el caso
Si el inmueble está sujeto a una hipoteca que será cancelada en la misma escritura, se necesitará la autorización del banco o entidad acreedora. Cuando una de las partes actúa mediante apoderado, es obligatorio presentar el poder especial autenticado ante notario.
El proceso en la notaría
Una vez reunidos todos los documentos, la notaría elabora la minuta de la escritura. Las partes la revisan, la aprueban y proceden a firmarla. Posterior a la firma, la escritura debe registrarse en la Oficina de Registro de Instrumentos Públicos correspondiente para que la transferencia de propiedad sea oponible a terceros.

